MANUEL CRUZ VÉLEZ - ( 2012 ) |
Hoy me he despertado a las seis y media de la mañana, realmente no tiene nada de extraordinario si no fuera que no tengo que ir a ningún sitio, ni tengo compromisos horarios y que para postre eran más de las dos de la mañana cuando aún seguía despierto. Y me he despertado con un gran sobresalto de alegría, ¡ había "encontrado" un trabajo !. Vuelto a la realidad y en la todavía penumbra de la habitación he recordado todo cuanto había ocurrido hacía unos instantes. Había estado hablando con un hombre que decía tener la exclusividad de los suministros de materiales a todos los bancos de España (otra vez los bancos), al fondo en la pared veía en un negro intenso las siglas BK, el caso que me comentaba era sobre el suministro de un alambre procedente de Alemania (tal vez por la incidencia de la Merkel hacia los demás países europeos en beneficio de la producción alemana), yo le comentaba que para ganar dinero había que ir sustituyendo todos los materiales procedente de otros países por materiales fabricados en España, que había que conocer en detalle el alambre, si galvanizado, acerado, revisar su proceso de fabricación y en su longitud el calibrado homogéneo del mismo a nivel de calidad de acabado. Le comentaba que era una condición que debía ser valorada ya que al tener producción nacional se abarataría los costos de los materiales y los gastos en concepto de transportes, se minimizarían los stocks de materiales reduciendo el valor del inventario y garantizando a la vez los suministros a los clientes ya que también se reducían los tiempos de entrega de las mercancía por los proveedores. En mi vida había visto a mi interlocutor el cuál asentía a cuanto le comentaba, le seguía diciendo que antes no pude comprometerme con él porque no tenía tiempo con mi trabajo y no tenía garantías de mi dedicación total, que la situación había cambiado y que estaba ahora en disposición de acometer aquél trabajo con el que ganaríamos dinero los dos. Me dio el trabajo. ¿Se pueden Vdes. imaginar? ¿quién no se va a despertar así de sobresaltado con la que está cayendo? Vuelto a la realidad decía, me daba cuenta de que no había hablado de sueldo y que de alambre no tengo ni idea, excepto que desde hace un tiempo trabajo en él haciendo alardes de equilibrio y yendo de una punta a la otra llevando en mis manos una especie de pértiga irregular que a veces pesa demasiado por un sitio u otro y que tengo que moverla rápidamente hacia el lado opuesto para evitar una caída al vacío sin tener a mis pies la garantía de una buena red.
Todo esto no de deja de ser una anécdota puntual y seguro que casi seis millones de personas tendrían una que contar. Debe de haber aumentado el número de sonámbulos y de personas que han reducido sus tiempos de sueños, de desvelos y pesadillas, de estado de ansiedad y depresión, de ahogos del corazón y de soplos profundos como continuos fogonazos que hacen salir la presión para que no estalles o para que evite la falta de riego sanguíneo a tu cabeza y cometas una locura, al menos, no montes una rebelión e intentes cambiar aunque sea a "zambombazos" al mundo, barrer con una escoba de brezo duro a los políticos, financieros y banqueros y ponerlos en el bidón metálico de la basura en el que se le pegue fuego y desaparezcan para que no contaminen más. Si volviéramos al trapicheo, al intercambio de trabajos y servicios firmado con un apretón de mano como contrato y moneda de cambio no harían falta ninguno de ellos, ni tendríamos que leer la letra "menúa". |
